EXTINCIÓN DE INCENDIOS COMPLEJOS
Descripción
Hay incendios que no se apagan solo con agua. Los incendios en vertederos, rellenos sanitarios, acopios de residuos y faenas industriales combinan fuego superficial con combustión profunda alimentada por biogás, en masas de material cuya composición nadie conoce del todo. Arden durante semanas o meses, se reactivan cuando parecen controlados y liberan gases tóxicos sobre las comunidades vecinas.
En IMPEG nos dedicamos a ese tipo de emergencia: la que ya superó la capacidad de respuesta local y necesita un equipo que llegue con método, maquinaria e insumos propios, y que se quede el tiempo que haga falta.
Nuestro trabajo parte por hacer legible el terreno. Antes de aplicar el primer litro de agua levantamos un plano de faena, dividimos el recinto en zonas y cuadrantes, definimos accesos y señalizamos el lugar, de modo que cada foco pueda localizarse, atacarse y verificarse de forma trazable. Sobre esa base operamos con maquinaria pesada (excavadoras, retroexcavadoras, bulldozer, camiones tolva y aljibe) para segregar, relocalizar y enfriar el material en combustión profunda; aplicamos espuma clase A, retardantes y agentes encapsulantes en focos superficiales; construimos pretiles, contenciones y cortafuegos; y cerramos cada zona extinguida con material árido que la aísla térmicamente y previene reigniciones. Instalamos faena completa, incluido abastecimiento propio de agua, porque estos trabajos suelen ocurrir donde no hay red disponible. Todo queda registrado en bitácoras e informes periódicos que el mandante puede revisar y visar.
Trabajamos con organismos públicos y privados, y sabemos movernos en el marco de una emergencia declarada: contratación bajo la Ley N° 19.886, boletas de garantía de fiel cumplimiento, control de legalidad ante Contraloría y rendición del gasto.
En el vertedero municipal de Puerto Natales ejecutamos un servicio de dos meses sobre un recinto con al menos diez focos activos, la mayoría subterráneos, y temperaturas de hasta 168 °C en superficie. Al término de la faena, la Unidad HAZMAT del Cuerpo de Bomberos de Punta Arenas, la misma que había levantado el diagnóstico inicial, verificó en terreno con cámara termográfica que no quedaban focos activos ni columnas de humo. Después respondimos por rebrotes durante seis meses. Ese es el estándar que ofrecemos: no entregar un recinto apagado el día de la salida, sino uno que siga apagado meses después.